Aigües de Manresa ha instalado una cubierta en la planta de potabilización para evitar la luz solar y mejorar la calidad del agua
Aigües de Manresa ha instalado este mes de marzo una gran carpa sobre los decantadores de la estación potabilizadora de agua potable de Manresa con el objetivo de evitar que llegue la luz del sol e impedir así el crecimiento de algas.
La medida, aparentemente sencilla, tiene un efecto directo en el proceso de tratamiento. Sin luz, las algas no pueden realizar la fotosíntesis y, por tanto, no se desarrollan. Cuando están presentes, pueden dificultar la decantación, colapsar filtros y provocar problemas de sabor y olor en el agua.
Con la nueva cobertura, se reducen estos riesgos y se mejora el funcionamiento de la planta. También permite utilizar menos productos químicos, como el cloro, y disminuir la necesidad de limpiezas frecuentes. La carpa, además, protege el agua de elementos externos como polvo, hojas, insectos o aves, que pueden afectar al proceso.
El agua que llega a la planta potabilizadora de Manresa se capta directamente del lago de l’Agulla, un depósito al aire libre que, por sus características, puede favorecer la proliferación de algas. Para minimizar este riesgo, Aigües de Manresa y la Junta de la Séquia también han adaptado la gestión del lago para evitar la incorporación de más materia orgánica al agua, ya que esta facilita su crecimiento.
Es una actuación poco visible, pero con impacto directo en la calidad del agua que llega a los hogares.
